jueves, 13 de noviembre de 2008


La bulimia o bulimia nerviosa (hambre en exceso) es un trastorno mental relacionado con la comida. Su característica esencial consiste en que la persona sufre episodios de atracones compulsivos, seguidos de un gran sentimiento de culpabilidad y sensación de pérdida de control. Suele alternarse con episodios de ayuno o de muy poca ingesta de alimentos, pero al poco tiempo vuelven a sufrir episodios de ingestas compulsivas (atracones).
"Estoy gordo/a"
"lo que me nutre, me destruye"
"prefiero no comer"
"no tengo hambre"
"me siento mal"
"no te molestes, ya comí"
"voy a darme una ducha, ya vuelvo" (bulimia)




Anorexia nerviosa
La anorexia nerviosa es un trastorno de la alimentación el que aparece un miedo paralizante a engordar. La población de riesgo está formada sobre todo por mujeres blancas de clase media o alta. Este trastorno es raro en mujeres de raza negra u orientales y casi nunca se observan en varones.
En el síndrome de anorexia nerviosa. El objetivo de la enferma se alcanza sobre todo mediante una radical restricción de la ingesta calórica cuyo resultado final es la emaciación. Se admite este trastorno es expresión clínica de una obsesión psicológica primaria por el peso corporal.
El tratamiento de las pacientes con un síndrome de anorexia es una tarea a largo plazo, llena de fracasos y que requiere perseverancia por parte de la paciente, su familia y el médico.
•Pérdida de peso del 25 al 15% del peso ideal o esperado
Miedo intenso a ganar peso o engordar a pesar del peso excesivamente bajo
•Trastornos en la forma en que se tiene conciencia del peso, tamaño o forma del cuerpo
•Comienzo antes de los 25 años
•Distorsión de la actitud hacia la comida, los alimentos
•Ausencia de enfermedad clínica
•Ausencia de otro trastorno psiquiátrico



Al menos dos de las manifestaciones siguientes:
•A menorrea
•Vello tipo lanugo
•Bradicardia (pulso en reposo de 60 latidos por minuto)
•Períodos de hiperactividad




La anorexia es una enfermedad psicológica cuyos resultados se reflejan físicamente y afecta directamente a la salud de la persona. Este trastorno desequlibra los habitos de comer, alterando sus horarios y cantidades.